En medio de rostros llenos de
colores, se juntan las vibraciones Dando vueltas busco a alguien, no sé dónde
está. Cierro los ojos, los abro, aún no está. Deseos, sueños, decido bailar. La
música me mueve mucho más allá. En segundos puedo alcanzarlo todo, olvidarme de
todo. Por eso nunca quiero irme de acá. Quizás sería diferente si lo llegase a
encontrar. Tendría rollos de fotos digitales, conducta apropiada, desayuno al
despertar. Yo solita lo dejé escapar. Libertad: reír y probar. Hace
tiempo que no despierto, que no salgo de
acá. Se repiten los rituales, la manera de cagarla cada vez más. Hacer un manifiesto que en mí, reina la soledad. La Chio me
dice que ya es tarde, que nos larguemos de acá.
sábado, 23 de agosto de 2014
viernes, 4 de julio de 2014
Lecciones personales.
A veces la ausencia, desespera. Dejas de ser tú y te vuelves ansiedad. Su recuerdo, su olor, su compañía no dejan de rondar por tu cabeza ante la actual situación de que estás sola. No es que te aterre la soledad, sino la idea de que él ya no está. Te empiezas a torturar y sigues y sigues. Te cierras en ti misma y la verdad, creo que no está mal. Es parte de aprender. Hundirse, llorar hasta el amanecer, decir cosas que no se sienten, extrañar, detestar para volver a extrañar. Intranquilidad. Desconsuelo. Pena. Miedo. Remordimiento. Deseos de que sea otra la realidad.
La casa se siente grande y vacía. Eres una noctámbula que no se baña, que no quiere salir. A veces pronto, a veces después, pero el tiempo de hundirte llega sin avisar. Tratas de desviarlo, de distraerte un poco, pero el dolor se mantiene ahí, perenne. No estás pensando ni siendo racional. Sientes miedo de hacerlo. Pero, de alguna u otra manera, toma forma. Luego de que todo se intensifica, se clarifica. Y comprendes, entiendes. Te haces responsable, porque en verdad, no se trata de culparte ni culpar. Se trata de aceptar, de asimilar, de quedarte con lo mejor. Reconocer lo bueno que fue, lo feliz que fuiste, porque qué hay de malo con haber entregado el corazón. Se trata de dar, de sentir libertad. Así lo decidiste, así lo hiciste. Lo escogiste a él y le diste tus circunstancias. Qué hay de malo. No pretendas que domine el egoísmo o el afán por nunca querer perder.
El amor es libertad. Es estar bien con él o sin él. Es estar bien sabiendo que ambos lo van a estar. Todos tenemos diferentes formas de querer. Es duro de entender. Te liberas de ti mismo al momento de comprenderlo. Ecuanimidad, no sé. Has repetido los mismos errores de situaciones pasadas, los que se supone te habías prometido no repetir jamás. Cada momento es diferente. Muchas veces se actúa sin pensar. No se trata de justificar, sino de conocerte un poco más. Nada va a cambiar el pasado. Ya va a ser mañana, el tiempo avanza, el futuro llega. Tienes que dejar de ser ansiedad. Tienes que mutar en amor y libertad. Comenzar de nuevo sola, con miedo, sí, pero no por eso vas a dejar de caminar.
Quizás no estabas lista. Algo, necesariamente, debías de aprender.
La casa se siente grande y vacía. Eres una noctámbula que no se baña, que no quiere salir. A veces pronto, a veces después, pero el tiempo de hundirte llega sin avisar. Tratas de desviarlo, de distraerte un poco, pero el dolor se mantiene ahí, perenne. No estás pensando ni siendo racional. Sientes miedo de hacerlo. Pero, de alguna u otra manera, toma forma. Luego de que todo se intensifica, se clarifica. Y comprendes, entiendes. Te haces responsable, porque en verdad, no se trata de culparte ni culpar. Se trata de aceptar, de asimilar, de quedarte con lo mejor. Reconocer lo bueno que fue, lo feliz que fuiste, porque qué hay de malo con haber entregado el corazón. Se trata de dar, de sentir libertad. Así lo decidiste, así lo hiciste. Lo escogiste a él y le diste tus circunstancias. Qué hay de malo. No pretendas que domine el egoísmo o el afán por nunca querer perder.
El amor es libertad. Es estar bien con él o sin él. Es estar bien sabiendo que ambos lo van a estar. Todos tenemos diferentes formas de querer. Es duro de entender. Te liberas de ti mismo al momento de comprenderlo. Ecuanimidad, no sé. Has repetido los mismos errores de situaciones pasadas, los que se supone te habías prometido no repetir jamás. Cada momento es diferente. Muchas veces se actúa sin pensar. No se trata de justificar, sino de conocerte un poco más. Nada va a cambiar el pasado. Ya va a ser mañana, el tiempo avanza, el futuro llega. Tienes que dejar de ser ansiedad. Tienes que mutar en amor y libertad. Comenzar de nuevo sola, con miedo, sí, pero no por eso vas a dejar de caminar.
Quizás no estabas lista. Algo, necesariamente, debías de aprender.
lunes, 16 de junio de 2014
Cura confusión.
Laguna mental apiádate del mal,
Quema el papel, no mires atrás,
Congelación, contrición.
Inhalando aire, muero de sed,
Qué hay dentro de mi ser,
Feminidad, fertilidad,
Ser sentimental,
Andrógeno actuar.
Piernas rojas, depilación.
Ojos negros, delineador.
Trago virginal, algo que me cure,
Quiero soñar con un mágico final.
Constelación en putrefacción,
Ungüento para el corazón,
Terapia estelar que puedo encontrar.
La oscuridad me hace actuar,
Me invita a descender,
No hay nada que pueda salvar,
No quiero perder, me quiero caer.
domingo, 27 de abril de 2014
Todo se llama pasado.
Caía viernes, trepaba bien de frente, lo ha repetido hace meses.
Mordía uñas, su voz ha titubeado. Me ha aniquilado.
¿Cómo se encuentra usted? Tengo miedo a los gatos.
¿Cómo se encuentra usted? Vamos por el tejado.
Camine por su lado. Mastique chicles. Creo que lo he decepcionado.
La esperanza se volvió a mudar. Todo se llama pasado.
Buscar respuesta en usted es como viajar martes trece.
Todo el tiempo que me he pasado, días equivocados.
Inconsistencias que me han desesperado. Todo se llama pasado.
Tengo que aprender a deletrear: "duelen los aires helados".
Si prefiere prenda sus cigarros, cosas que me ha enseñado.
De nada sirve recoger lo que no ha sido dañado. Usted ya me ha juzgado.
Conmigo sola la función ha terminado. Ni dijo adiós, cierre el telón.
Todo se llama pasado. La distancia ha rebotado.
Mordía uñas, su voz ha titubeado. Me ha aniquilado.
¿Cómo se encuentra usted? Tengo miedo a los gatos.
¿Cómo se encuentra usted? Vamos por el tejado.
Camine por su lado. Mastique chicles. Creo que lo he decepcionado.
La esperanza se volvió a mudar. Todo se llama pasado.
Buscar respuesta en usted es como viajar martes trece.
Todo el tiempo que me he pasado, días equivocados.
Inconsistencias que me han desesperado. Todo se llama pasado.
Tengo que aprender a deletrear: "duelen los aires helados".
Si prefiere prenda sus cigarros, cosas que me ha enseñado.
De nada sirve recoger lo que no ha sido dañado. Usted ya me ha juzgado.
Conmigo sola la función ha terminado. Ni dijo adiós, cierre el telón.
Todo se llama pasado. La distancia ha rebotado.
jueves, 17 de abril de 2014
Perder a alguien.
No importa a dónde vaya esta vez. Qué cuenten mis lágrimas,
qué canten mi dolor, qué me vean caer. No me voy a esconder. Se pierde la vergüenza
cuando el pavor te roba la compostura. Escúchame gritar. Permíteme recordar.
Tengo que hacerme la idea de que no te voy a ver, jamás. Se me quitó el verbo,
lo arrebataron de mis brazos. A quién me puedo quejar si no quiero consuelo. Ni
siquiera me puedo vengar porque no sé puede ir contra lo natural. Qué habrá más
allá, quizás eternidad. Dónde estás. Cómo es que esto te llegó a pasar. Déjenme,
la soledad viene a habitar. Llévame, no sé si podré aguantar. Siempre de prisa
y sin avisar, abre la puerta y sólo te queda aceptar. Rezaré, creeré, te
pensaré. Maldeciré, patalearé, me enojaré. Me
comportaré, pero abre los ojos, quédate.
miércoles, 9 de abril de 2014
Placebo.
S se echa en la cama para delinear sus ojos. J, con pulso de arquitecta y luz, traza una línea simétrica. Y C, sin poder usar tinta líquida, se pega al espejo del baño.
Diecinueve años aproximadamente lleno de mutaciones, personalidades con transformaciones, caminos que obstinadamente se volvieron a juntar en viernes. Llorar es para maricas así sea en la despedidas.
Aprendimos con demencia y sensatez así como dirigimos nuestro primer guion. Háblame en inglés, my dear. No somos como las otras del salón. Anyway, soñamos con coloquios, música rarita, hicimos nuestras tertulias, todo, todito en quinto de secundaria.
Sentadas en el pasto, bajo un árbol, imaginábamos un contexto lleno de velas, donde resonara nuestra intelectualidad y solo eso importara.
El después vino acelerado, han pasado siete años y, de viernes a miércoles nuestra adolescencia en combinación con lo que somos ahora, se manifestó y caminó, corrió, voló. Un espacio de dos plazas sirvió de sillón de terapias y mesita de centro. Un balcón, un par de muebles y nuestra timidez nos hacen extrovertidas entre las tres. Just for the record, I love you so much, girls.
Vehemencia al insistir con nuestras obsesiones, vehemencia al cagarnos, vehemencia a ser directas, pero amables a la misma vez. Eso es.
Un concierto, tacos, zapatillas, un par de Converse, que vengan las sandalias every day.
Diecinueve años aproximadamente lleno de mutaciones, personalidades con transformaciones, caminos que obstinadamente se volvieron a juntar en viernes. Llorar es para maricas así sea en la despedidas.
Aprendimos con demencia y sensatez así como dirigimos nuestro primer guion. Háblame en inglés, my dear. No somos como las otras del salón. Anyway, soñamos con coloquios, música rarita, hicimos nuestras tertulias, todo, todito en quinto de secundaria.
Sentadas en el pasto, bajo un árbol, imaginábamos un contexto lleno de velas, donde resonara nuestra intelectualidad y solo eso importara.
El después vino acelerado, han pasado siete años y, de viernes a miércoles nuestra adolescencia en combinación con lo que somos ahora, se manifestó y caminó, corrió, voló. Un espacio de dos plazas sirvió de sillón de terapias y mesita de centro. Un balcón, un par de muebles y nuestra timidez nos hacen extrovertidas entre las tres. Just for the record, I love you so much, girls.
Vehemencia al insistir con nuestras obsesiones, vehemencia al cagarnos, vehemencia a ser directas, pero amables a la misma vez. Eso es.
Un concierto, tacos, zapatillas, un par de Converse, que vengan las sandalias every day.
miércoles, 5 de febrero de 2014
Andábamos en motocicleta.
Avanzan los kilómetros. El sol está allí arríba y nosotros nos acercamos aún más. Dejamos atrás casas habitadas, rutinas desdichadas, la infelicidad. En minutos se acumulan paisajes, tranquilidad. Me sostengo fuerte en tu cintura, aceleras respirando libertad. Con el casco presiento seguridad, mis brazos se sueltan, forman línea recta, pero siento miedo y te vuelvo a abrazar.
La melodía aguda del viento anuncia que quedamos sólo nosotros en la carretera. Mi cabello pretende parecerse al chasis. Abro los labios, inspiro, grito. Así me quería escuchar. Te pones a cantar. El camino ha dejado de ser liso. Venzo al miedo. Me paro. Mis brazos se sostienen sobre tus hombros. Esto es libertad.
Las palabras parecen pronunciadas por ovejas. Es el recorrido en el que sonreímos y disfrutamos de lo que llamamos bienestar.
La melodía aguda del viento anuncia que quedamos sólo nosotros en la carretera. Mi cabello pretende parecerse al chasis. Abro los labios, inspiro, grito. Así me quería escuchar. Te pones a cantar. El camino ha dejado de ser liso. Venzo al miedo. Me paro. Mis brazos se sostienen sobre tus hombros. Esto es libertad.
Las palabras parecen pronunciadas por ovejas. Es el recorrido en el que sonreímos y disfrutamos de lo que llamamos bienestar.
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